Maderable fina

Especies maderables muy apreciadas y que se han vuelto escasas por su explotación indiscriminada.

Dalbergia melanocardium

Arbol de entre 10 y 40 m de alto. Se distribuye de México a Costa Rica, en Costa Rica en bosque húmedo, muy húmedo y pluvial y elevaciones entre 100 y 1500 m; Ambas vertiente (1). Especie nativa endémica (2).

Los árboles de esta especie llegan a alcanzar diámetros de buen tamaño y su madera es de excelente calidad, por lo cual vale la pena incentivar su propagación, tanto con fines comerciales como de protección (4).

Chimarrhis parviflora

Arbol de hasta 25 m de alto. Se distribuye de Nicaragua a Panamá. En Costa Rica en bosques muy húmedos de la vertiente Caribe, y elevaciones entre 30 y 900 m (1).

Ch. parviflora (Yema de huevo) produce una madera fuerte y resistente, de color amarillo brillante, amarillo-anaranjado o pardo amarillento pálido, con vetas rojizas. Con el lijado se obtienen buenas superficies que lucen enceradas. Se utiliza en pisos y cualquier otro uso que requiera una madera fuerte y resistente (3).

Platymiscium pinnatum

Arbol de hasta 40 m de altura y 80 cm de diámetro. Se distribuye de México hasta Venezuela. En Costa Rica se conocen dos variedades P. pinnatum var. pinnatum de la zona de Buenos Aires y Rey Curré, Palmar Norte en el pacífico sur y P. pinnatum var. polystachyum, de la zona norte (San Carlos y Sarapiquí). La variedad polystachyum crece en bosques húmedos hasta los 600 m de elevación (1).

Dalbergia retusa

"Especie caducifolia más frecuente en bosques secos caducifolios y semicaducifolios, sobre todo en el estrato medio. También crece en bosques húmedos, con una precipitación de 1.500-2.500 mm anuales. Es una especie resistente al fuego, cuya regeneración posterior a un incendio se observa con frecuencia en los bordes de carretera y áreas abiertas. La población de árboles adultos es escasa, ya que ha sido explotada en exceso, razón por la cual está amenazada." (Jiménez, Q. et al., 2011, p. 111)

Hymenolobium mesoamericanum

Arbol del dosel en bosques húmedos con una precipitación superior a 3.000 mm anuales, desde Honduras hasta Panamá. En Costa Rica se conoce sólo en la Zona Norte y Caribe, de 40 a 400 m. de elevación.  Es un árbol escaso, con una regeneración también escasa y otro en la categoría ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN del libro de Quirico Jiménez Árboles Maderables en Peligro de Extinción en Costa Rica. Su madera es pesada, durable y tiene buena resistencia para la construcción en general, su aprovechamiento está vedado.

Tachigali costaricensis

Arbol de interés especial por ser una especie muy valorada y escasa, que además muestra poca capacidad para regenerarse naturalmente.  Quirico Jiménez le asigna la categoría de ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN en su libro Arboles Maderales en Peligro de Extinción en Costa Rica, el aprovechamiento de su madera está prohibido (decreto ejecutivo # 25700 de enero de 1997), aunque siempre se extrae y vende ilegalmente como si fuera Quizarrá, una especie no vedada.   Se distribuye entre los 70 y 700m de elevación en bosques húmedos con una precipitación superior a 2.500 mm anuales.

Astronium graveolens

Arbol de hasta 30 m. de altura, sobre todo de los bosques secos donde además es caducifolio, y más escaso en bosques húmedos.  Su madera es extremadamente pesada; pardo claro con jaspes negruscos. Su alta resistencia y durabilidad se combinan con su belleza, haciéndola una madera apta para múltiples usos decorativos, como artesanía, pisos, tablilla, parquet y muebles de alta calidad.Se reconoce por su olor característico a mango y los folíolos rojizo anaranjado cuando viejos; también por su fuste grisáceo con una exfoliación que deja una macha más clara.

Dipteryx panamensis

Arbol de hasta 60 m de altura, emergente del dosel, de bosques húmedos con un precipitación superior a 3.500 mm anuales; crece sobre todo en planicies con suelos aluviales, arenosos y en ocasiones sobre suelos franco-arcillosos y ácidos (Flores 1992). Su regeneración es más frecuente en áreas con luz solar. Los frutos están asociados a unas 60 especies de aves, mamíferos e insectos, entre ellos primates, loras, lapas, tucanes, oropéndolas y murciélagos (Flores 1992, Bonaccorso et al. 1980). Jiménez, Q. et al. (2011, p. 127)

Carapa guianensis

Arbol de hasta 50 m de altura, fuste cilíndrico, pardo rojizo, exfoliante en placas, gambas desarrolladas. Se distribuye desde Bélice hasta América del Sur y Las Antillas, en Costa Rica en ambas vertientes en elevaciones entre 0 y 700 m. Típico de bosques húmedos, frecuente en la zona Atlántica.

Hymenaea courbaril

Arbol de entre 10 y 50 m. de alto. Se reconoce por sus hojas con 2 folíolos y con puntos translúcidos, así como por su tronco de gran tamaño y corteza muy lenticelada (Quesada et al., 1997). Nativo desde México hasta Brasil, Perú y las Antillas, en bosques húmedos, muy húmedos y secos (3).

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