Abejas de las orquídeas

Las abejas de las orquídeas como los colibríes, las hormigas cortadoras de hojas y las bromelias son grupos de organismos que sólo habitan en América, principalmente en las regiones tropicales. Sin embargo para estos singulares  insectos una alarma se enciende: según señala Daniel H. Janzen, muy pocas especies de abejas de las orquídeas sobreviven a la agriculturización del neotrópico: pierdes la fuente de néctar y pierdes la abeja, desaparece la abeja y desaparece también la orquídea. La disminución e inminente desaparición de las abejas de las orquídeas y de sus plantas es uno de los rasgos más impactantes del deterioro que sufren los fragmentos de bosque neotropical.

 Principales grupos de abejas

Todas las especies de abejas están incluidas en la familia Apidae, dentro de esta familia la subfamilia Apinae agrupa cuarto tribus: Bombini (los abejorros), Meliponini (las abejas sin aguijón), Apini (las abejas de miel) y Euglossini (las abejas de las orquídeas).

Entre los registros fotográficos sobre la enorme riqueza de especies presentes en los diferentes hábitats protegidos dentro del proyecto de ecos del bosque, que a continuación se presentan, se reconocen: abeja europea (Apis mellifera), abejas sin aguijón (Melipona fasciata), abejas de las orquideas (Euglossa flammea), todas emparentadas y pertenecientes a la misma subfamilia Apinae, Y la última, una especie de abejorro carpintero menos emparentado con las abjeas de las orquídeas.

Algunas especies de abejas de las orquídeas

Existen cinco géneros de abejas de las orquídeas y cuatro de ellas se encuentran en América Central (Eulaema, Euglossa, Eufriesea y Exaerete). En esos cuatro géneros se agupan aproximadamente unas 200 especies que representan una cuarta parte de todas las especies de abejas que viven en los bosques de elevaciones bajas y medias de los trópicos húmedos americanos.

En las fotos siguientes se muestran ejemplares de las especies hasta el momento registradas en Ecos del Bosque: Eulaema bombiformis, Eulaema cingulata, Euglossa flammea, Eufriesea sp.

Aspectos ecológicos de las abejas de las orquídeas

Generalmente son muy atractivas, presentan colores metálicos verdes, azules o rojizos, o su cuerpo cubierto de vellosidad blanca, negra, amarilla y/o anaranjada. Las abejas de las orquídeas tienen principalmente un estilo de vida solitario, es decir, no tienen reina, no producen miel, no tienen guardianes a la entrada del nido, ni una casta de obreras y no comparten el alimento en un mismo nido, como lo hacen sus parientes cercanas las abejas de miel o las abejas sin aguijón.

Comportamiento de las hembras

Las hembras de las abejas de las orquídeas construyen sus nidos con una mezcla de resina, heces animales, barro, pedazos de corteza, raicillas de plantas, tallos u hojas. Debido a que las glándulas que producen cera están reducidas, en este grupo de insectos, no utilizan cera para la construcción o para almacenar miel. Luego visitan flores para recolectar alimento y abastecer una celdilla que más adelante alimentará la larva que emerja del huevo, aunque las crías en desarrollo no tienen ninguna interacción con su madre. Las hembras pasan su vida viajando desde y hacia los nidos, pero los machos nunca se encuentran en esos nidos.

Sin embargo, aunque normalmente solitarias unas cuantas euglosinas pueden vivir en pequeñas colonias que incluyen una envejecida madre, hermanas y aparentemente otras hembras sin relación familiar entre sí. Generalmente cada hembra busca su propio alimento sin reclutamiento de compañeras de nido para buscar recursos, como si lo hacen las abejas sin aguijón y las de miel.

La hembra vive alrededor de 12 semanas y llega a construir un promedio de 8 celdas para su progenie. Cada uno de sus hijos e hijas pasa entre dos y ocho meses como larva, dependiendo del género.

 

Comportamiento de los machos

 Los machos después de emerger del capullo dejan el nido y se refugian en la parte inferior de una hoja (colgándose con sus mandíbulas), o escondiéndose en flores u otros sitios protegidos.  Dedican gran parte de su vida a recoger sustancias químicas volátiles raras y generalmente fragantes. Se cree que esas sustancias les sirven para mostar que son capaces de volar muy lejos y tener éxito en la búsqueda de alimentos, por lo que tienen buenos genes para transmitir a su progenie.

Euglossa flammea
Euglossa flammea

Euglossas casi en el umbral del comportamiento eusocial.

Algunas Euglossa están en el umbral del comportamiento eusocial. Una madre y sus hijas pueden ocupar un mismo nido pero no todas ponen huevos, y para complicar las cosas, una hembra puede abrir la celdilla de la cría de otra hembra, comerse el huevo y luego poner allí el suyo propio.

Los machos y las hembras de Euglossa (no hay información similar respecto a otras abejas de las orquídeas) a veces se unen en una nube difusa de docenas de abejas revoloteando cerca de la vegetación, posiblemente con el propósito de reproducción, pero la información al respecto es incompleta.

 

Fuente:

Esta información ha sido extraída del libro de  David W. Roubik y Paul E. Hanson, Abejas de orquídeas de la América Tropical, Biología y guía de campo. Publicado en el año 2004 por el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) en Costa Rica.